Seguramente en más de una ocasión te ha sucedido que las ideas dejan de fluir y te quedas en ´blanco´. Por más que intentas que la imaginación despierte, la angustia se apodera de ti y no hay inspiración suficiente para que comiencen a aflorar los pensamientos para ponerte a trabajar. 

De acuerdo con especialistas, este tipo de bloqueos mentales es más común en profesionales que se dedican a labores creativas, como diseñadores, escritores, creadores de contenido, especialistas en redes sociales, entre otros perfiles, que constantemente están buscando ideas para generar contenidos y propuestas para cumplir con sus labores. 

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"Cuando nos sentimos bloqueados creativamente hablando, es importante despejar la mente, soltar por un rato el requerimiento que tenemos y nutrirnos de cosas que sabemos nos conectan con nuestra parte creativa, oír música, leer, bañarnos, sea lo que sea que a ti te inspira hay que conectarlo, para después poder desarrollar una lluvia de ideas para encontrar ese momento Eureka", menciona Guadalupe (Lu) Gómez Sánchez, alquimista en jefe de Remedios Mágicos, empresa creativa mexicana que inspira al mundo con diseño y sentido del humor mexicano. 

Para Lu, este bloqueo de ideas, aunque común y normalizado, es más grave de lo que parece, pues se ha comprobado que puede llevar a la pérdida de clientes por la falta de propuestas atractivas.  

La práctica hace al maestro 

Aunque estos profesionistas están sumergidos diariamente en ofrecer ideas y propuestas originales e innovadoras, porque esa es su labor, existen ciertos procesos que son eficaces para motivar la creatividad y no se agote la inspiración. 

"Para incentivar la creatividad hay que practicarla constantemente. Ésta no va a llegar por generación espontánea. Una manera de hacerle frente a esta situación es usar la teoría de pensamiento de diseño (design thinking) para poder identificar las etapas de creación y evitar, en la medida de lo posible, estos bloqueos creativos", sugiere Paul Cano, director de Innovación y Diseño de Apolo 25, agencia especializada en RRPP, diseño, desarrollo web y marketing para Pymes y startups. 

Suma de talentos

El design thinking o teoría de pensamiento de diseño se refiere al trabajo en equipo donde todos los involucrados al proyecto deben participar para llegar a una resolución. "Esta etapa requiere que los colaboradores realicen investigación, identifiquen los retos y los problemas y hagan un análisis de los elementos recabados", explica Paul sobre la metodología. 

Este procedimiento, además de implicar a todos los involucrados, ayuda a tener una mayor cantidad de propuestas principales, conocida como lluvia de ideas, que después deben escribirse o dibujar a través de bocetos. 

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Para Lu, de Remedios Mágicos, una propuesta es trabajar a través de una libreta modular Atrapa Ideas o Atrapa Sueños. "Es un espacio tres en uno, donde se puede separar la información de acuerdo a las necesidades y escoger el tipo de hojas que ayuden a plasmar mejor las ideas. Se puede escoger entre puntos, rayas, blancas o recicladas", señala la especialista. 

Por su parte, para Paul lo mejor para recabar ideas y pensamientos es hacerlo a través de herramientas analógicas, que son hojas, libretas o pizarrones apoyados de plumones o lápices de colores, que estén disponibles para todos los integrantes del equipo para que puedan tomar referencia o inspiración, pero sobre todo para ejercitar la memoria y generar una suerte de archivo personal al cual se puede recurrir cuando se enfrenta a nuevos desafíos. 

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"Las notas y los cuadernos son fundamentales en el proceso creativo. Yo tengo diferentes: uno de multitareas, uno de notas administrativas, otro de ilustración y uno de proyectos personales, donde bajo mis ideas y funciona como un proceso de experimentación personal que impacta de forma positiva en los proyectos creativos", concluye Cano. 

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